Antología de la Poesía Surrealista
Aldo Pellegrino (comp)
Editorial Argonauta
Tapa blanda, rústica con solapas
360 páginas
✶ SINOPSIS:
La Antología de la poesía surrealista de Aldo Pellegrini constituye una obra imprescindible para el conocimiento del movimiento surrealista, al presentar "el balance histórico de un movimiento esencialmente poético cuya importancia en la evolución de la cultura contemporánea se admite ya como fundamental". La amplia selección, que incluye casi setenta poetas de las distintas épocas del surrealismo, desde 1922 hasta 1961, es precedida por un estudio de las bases, orígenes y evolución del movimiento, así como de sus diversas manifestaciones creadoras. Estas páginas comprenden no sólo a los militantes definidos, sino a aquellos que, pese a estar identificados casi totalmente con los fines y la posición del surrealismo, han preferido mantener su independencia al margen del movimiento.
De allí que al lado de nombres como los de Louis Aragon, Jean Arp, Antonin Artaud, André Breton, Aimé Cesaire, René Char, Salvador Dalí, Robert Desnos, Paul Eluard, Benjamin Péret, Jacques Prévert, Raymond Queneau y Tristan Tzara, figuren otros como los de Giorgio de Chirico, René Daumal, Maurice Blanchard, Francis Picabia y Pablo Picasso. Esta obra nos brinda –para decirlo con palabras de su autor- “la visión panorámica de un movimiento que intentó luchar en pro del hombre a secas, es decir por todo hombre individual y concreto. Para esa lucha usó un arma cuyo verdadero poder todavía desconocemos: la poesía. La poesía cuyos dos componentes activos, la libertad y el amor, son los mismos que configuran la vida integral del hombre”.
✶ ALDO PELLEGRINI:
Poeta y ensayista argentino, nacido en Rosario (en la provincia de Santa Fe) en 1903, y fallecido en Buenos Aires en 1973. Autor de una honda y extensa producción poética que contribuyó decisivamente a la difusión de la estética surrealista en las Letras argentinas de la primera mitad del siglo XX, está considerado como una de las voces más destacadas de la lírica austral contemporánea.
Inclinado desde su temprana juventud hacia el estudio de las disciplinas humanísticas, la creación artística y el cultivo de la escritura literaria, se dio a conocer como escritor merced a una serie de poemas primerizos que difundió a través de algunas revistas culturales como Qué y A partir de cero, publicaciones en las que también tuvo ocasión de dejar estampados algunos de sus artículos y ensayos (generalmente, centrados en la materia poética y pictórica). Autor años después de algunos valiosos estudios sobre las artes plásticas, su aportación al género ensayístico y reflexivo se completó con la publicación, a mediados de los años sesenta, de una valiosa Antología de la poesía viva latinoamericana (1966), obra de obligada consulta en todas las facultades de Letras hispanoamericanas durante el último tercio del siglo XX.
Pero su gran aportación a la literatura contemporánea escrita en lengua castellana hay que buscarla dentro del campo de la creación poética, al que Aldo Pellegrini se asomó en su juventud con una inspirada audacia que le llevó a fijarse en los modelos surrealistas procedentes de Europa, para extender a continuación algunos de los principales postulados estéticos de esta corriente entre los jóvenes poetas bonaerenses. De su amplia producción lírica, difundida por todo el sub-continente americano y por buena parte de Europa, conviene destacar aquí algunos poemarios tan notables como los titulados El muro secreto (1949), La valija de fuego (1952), Construcción de la destrucción (1954), Distribución del silencio (1966) y Confrontación del vacío (1967).

✶ EDICIONES INSURREXIT - ARGONAUTA
A fines de la década del sesenta, Mario Pellegrini, junto con Juan Andralis, que por entonces regresaba a la Argentina después de haber integrado el grupo surrealista de París, fundó en Buenos Aires las Ediciones Insurrexit. El sello se inauguró con la publicación de Diálogo entre un sacerdote y un moribundo del marqués de Sade y adoptó desde el inicio la figura de un dragón como emblema editorial. Con este sello aparecieron luego títulos como Carta a los poderes de Antonin Artaud, las primeras obras teatrales de Griselda Gambaro (Los siameses, El campo), varios libros de poetas reunidos alrededor de las propias publicaciones y el volumen La imaginación al poder dedicado al mayo francés de 1968. Desde el principio, y bajo el cuidado de Andralis, los libros se fueron distinguiendo por un diseño gráfico innovador que se volvió parte de la identidad del proyecto.
Pocos años más tarde, hacia mediados de la década del setenta y en pleno período de la dictadura en la Argentina, Mario Pellegrini se instaló en Barcelona y retomó allí la actividad editorial. Para esa nueva etapa decidió recuperar el sello de Editorial Argonauta, en homenaje a su padre, el poeta Aldo Pellegrini.
La Editorial Argonauta había sido fundada originalmente en Buenos Aires en la década del cuarenta por Aldo Pellegrini y David Sussman, en el contexto de expansión de la industria editorial argentina de la inmediata posguerra. Durante casi diez años sostuvo una línea abierta, sin predominio de una sola inclinación personal, y desarrolló diversas colecciones de narrativa, obras maestras de clásicos universales, clásicos de la historia, divulgación científica, medicina y otros campos, hasta alcanzar alrededor de cien títulos publicados. Esa primera etapa se interrumpió a comienzos de los años cincuenta. Sin embargo, tras casi dos décadas de inactividad, a principios de los años setenta Aldo Pellegrini volvió a usar el sello Argonauta para publicar Heliogábalo de Antonin Artaud y su conocido ensayo sobre el propio Artaud, que funciona como prólogo de la traducción de Van Gogh, el suicidado por la sociedad.
En Barcelona, una generación después, se produce una suerte de refundación de Argonauta. La nueva línea editorial asumió la orientación de Insurrexit, algo que se señaló de manera explícita al incorporar otra vez al dragón como logotipo. De todo el catálogo histórico de Argonauta se recuperaron solo cuatro títulos, aunque de peso simbólico fuerte: las dos obras de Artaud ya mencionadas, El libro de Monelle de Marcel Schwob y Demian de Hermann Hesse.
A partir de entonces Argonauta se especializó en poesía y ensayo, vinculando la orientación del sello con las vanguardias culturales e identificándose sobre todo con los postulados del movimiento surrealista y sus derivaciones locales y latinoamericanas. Se publicaron traducciones de referentes históricos del surrealismo como André Breton, Antonin Artaud, Lautréamont, Rimbaud, el marqués de Sade, Odysseas Elytis, Benjamin Péret y Annie Le Brun, y se editaron también obras de poetas argentinos y latinoamericanos como Oliverio Girondo, Aldo Pellegrini, Enrique Molina, Francisco Madariaga, Julio Llinás, Miguel Ángel Bustos, León Ferrari, Rodolfo Alonso, Ricardo Zelarayán, Carlos Germán Belli y Álvaro Mutis, entre otros.
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